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La vida loca de Ámsterdam Países Bajos

La vida loca de Ámsterdam

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Créete lo que te hayan contado de Ámsterdam. No hay otro sitio igual en la tierra. La experiencia de ver prostitutas camelando a los hombres para que pasen a sus cabinas junto a una cafetería que vende diversos tipos de marihuana resulta surrealista al principio, pero te acostumbras.

Día 1 - de los canales a tierra

La mejor manera de conocer Ámsterdam es haciendo un viaje por los canales. Sube a una barca y verás la mayor parte de la ciudad. También hay guías grabadas que comentan los principales edificios de la ciudad. Además, estos viajes te llevan al puerto de la ciudad situado junto detrás de la estación de tren, que de otro modo sería difícil de visitar.

Después de ver la ciudad desde el agua, lo mejor es darse un paseo por la ciudad. Visitar Ámsterdam resulta sencillo y, si utilizas la estación de tren como base, no te perderás. Está en el centro de la ciudad y algunos puntos de la ciudad, como la plaza Dam, están a solo un pasero.

Incluso aunque hayas paseado por el distrito rojo de la zona de Nieuwe Markt durante el día, tienes que verlo por la noche para entender lo único que es. Situado en el centro de la calle Oudezijds Achterburgwal, está lleno de sex shops, bares y espectáculos de sexo en vivo (uno de ellos se llama, al caso, ejem, The Banana Bar).

Las calles están llenas todas las noches de una mezcla de parejas, grupos grandes de chicos (algunas veces parecidos a grupos de buitres) y camellos que murmuran continuamente "coca, éxtasis" a los viandantes. Contrariamente a lo que se cree, es una ciudad bastante segura si no te metes por las calles que no debes solo.

Día 2 - descubre por qué son famosos los Países Bajos

Ámsterdam es famoso por sus tulipanes, zuecos y molinos de viento. Pero después de visitar la capital holandesa durante unos días, descubrirás que los únicos molinos que vas a ver son los que miden unos 13 centímetros y se venden en las tiendas de recuerdos de los alrededores de la estación de tren.

Gracias a que los Países Bajos no son el país más grande del mundo, no tardarás en llegar a un pueblo típico holandés llamado Zaanse Schans y que se encuentra a tan solo 13 kilómetros al norte de Ámsterdam. Aquí encontrarás todo lo que tipifica el país, como los molinos del siglo XVII y las casas de madera. El pueblo también cuenta con un museo en el que se explica cómo vivían los habitantes de una comunidad holandesa típica. Y si quieres ver cómo se fabrican unos zuecos, también hay una fábrica de calzado de madera.

No muy lejos de Zaanse Schans se encuentra Marken, un pequeño pueblo de pescadores construido alrededor de un puertecito. Las casas se encuentran sobre montículos para protegerse de las inundaciones. Lo que realmente diferencia a Marken es que sus habitantes son conocidos por llevar el atuendo típico de los Países Bajos y por intentar conservar las costumbres locales.

Existen viajes organizados que salen de Ámsterdam todos los días y visitan ambos pueblos, así como una fábrica de queso para que puedas degustar algunos de los famosos quesos holandeses como el Edam y el Gouda. Duran unas cuatro o cinco horas y devuelven a los visitantes a la ciudad por la tarde.

De vuelta en Ámsterdam por la tarde, puedes visitar otros tipos de cafeterías, ya que no todas están especializadas en "colocar" a sus clientes. Ámsterdam tiene una arraigada cultura de cafetería. Además de las cafeterías que venden cannabis de forma legal, Ámsterdam tiene un sinfín de grand cafés y brown cafés que son, básicamente, grandes pubs. Si buscas bien, encontrarás los theatre cafés, en los que puedes disfrutar de la actuación de los artistas mientras te tomas un cappuccino o café latte.

Día 3 - bicicletas y cultura

Las bicicletas son, sin ninguna duda, el mejor medio para desplazarse por la ciudad. Como la ciudad es muy plana, no necesitarás mucha energía para moverte por ella. Hay carriles para bicis por todas partes y si no llevas una, es posible que alguna te pase rozando. Vete con cuidado, estás avisado.

No lejos de la Centraal Station está la casa de Anne Frank. Después de visitarla podrás hacerte una idea de los que fue para una chica joven judía esconderse de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Hay mucha información sobre su vida y sobre la historia de la guerra.

Como es el único lugar del mundo en el que se venden cannabis y hachís de forma legal, no puedes irte de Ámsterdam sin visitar uno de sus coffee shops, pero probar estas drogas es decisión tuya. En ellos hay una atmósfera única, pero no solo por el humo de los porros. En algunos se puede beber y jugar al billar. También es probable que te encuentres a alguno de los personajes únicos de la ciudad.

Día 4 - parlamento, sede real y teatro

Además de los lugares típicos de los alrededores de Ámsterdam, merece la pena visitar La Haya. Aunque Ámsterdam es la capital de los Países Bajos, es en La Haya donde se reúne el gobierno del país para discutir los asuntos de estado y donde reside la familia real.

De camino a La Haya, pasarás por otros dos pueblos que deberías visitar (hay viajes desde Ámsterdam que paran en ellos, si quieres reservar uno). El primero es la "ciudad en miniatura" de Madurodam. Este pueblo está lleno miniaturas de puntos famosos de los Países Bajos: canales, molinos de viento, aeropuertos, el Palacio de la Paz de La Haya, etc., con una increíble atención al detalle. En cualquier caso, si decides ir a La Haya, te llevará unos 45 minutos y te costará unos 9 €. Si eliges la opción fácil y reservas una visita turística, además de La Haya y Madurodam, conocerás el pintoresco pueblo de Delft, famoso por su alfarería.

Contrariamente a lo que puedas pensar, hay mucho más en la vida nocturna de Ámsterdam que cafeterías llenas de humo, ventanas iluminadas con mujeres ligeras de ropa y espectáculos de sexo. Ámsterdam cuenta con más de 50 cafeterías que normalmente representan obras en holandés, aunque en temporada alta (es decir, en verano) también puedes encontrar obras en otros idiomas. Boom Chicago es más un local de espectáculos cómicos, pero ofrece obras en otros idiomas de vez en cuando. Para disfrutar de espectáculos de danza y música alternativos, consulta la oferta de Felix Meritis en Keizersgracht.

Día 5 - parques y fiesta

Ámsterdam dispone de numerosos museos, muchos de ellos alrededor de la bien llamada Museumplein. El más conocido de entre ellos es el Museo Van Gogh, donde hay una gran colección de dibujos y escritos del excéntrico artista, expuestos de forma temporal o permanente. Otros museos de la Museumplein son el Rijksmuseum, que es el museo más grande del país, y el Museo Stedelijk de Arte Moderno.

No lejos del Museo Van Gogh encontrarás el Vondelpark, un Central Park al estilo de Ámsterdam. Situado al sur del centro de la ciudad, el parque es bastante grande y es un buen lugar para dar un paseo, correr u holgazanear durante unas horas. De este modo, podrás disfrutar de un rato agradable viendo a los corredores y patinadores que recorren sus caminos.

Hay dos plazas principales en Ámsterdam que cobran vida de noche. La mejor de ellas es Leidseplein. El recorrido en tranvía desde la Centraal Station es muy breve y en ella hay cientos de bares, restaurantes y clubs nocturnos. Durante los meses de verano siempre hay un auténtico ambiente carnavalesco gracias a la abundancia de artistas callejeros.

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