Turismo sostenible: una guía para pintar tus viajes de verde

Turismo sostenible: una guía para pintar tus viajes de verde

El de “turismo sostenible” es, sin duda, un concepto a la orden del día. Lo podemos apreciar, sin ir más lejos, en las redes sociales, donde las etiquetas green, eco, bio, responsable y sostenible acompañan las imágenes de los viajes de miles de usuarios. Pero esto de viajar de manera sostenible ¿se trata de una tendencia real, o es una simple moda?

Lo que está claro es que toca revisar la forma en la que viajamos. Nuestro planeta tiene una serie de recursos que son finitos, y el turismo convencional tiene un fuerte impacto en ellos. Antiguamente este impacto era menor, puesto que eran pocos los afortunados que podían permitirse viajar por placer. Pero a día de hoy, con la globalización, las opciones low cost y la facilidad que tenemos para informarnos y conectar con cualquier parte del mundo, viajar se ha convertido en una práctica al alcance de millones de personas. Esto es una buena noticia por muchas cosas, claro, pero nos plantea un serio problema a nivel de sostenibilidad. Y es que hay lugares que no disponen de las estrategias, recursos o regulaciones suficientes para hacer frente al rápido incremento del turismo en su zona. Por eso es necesario revisar algunas prácticas y costumbres que hemos normalizado cuando estamos de viaje.

Pero ¿en qué consiste el turismo sostenible?

Viajar de forma sostenible consiste en tomar decisiones sencillas que minimicen nuestro impacto negativo en un destino determinado (e, idealmente, convertirlo en un impacto positivo). El objetivo es que el turismo pueda mantenerse durante mucho tiempo en una zona concreta sin perjudicar el entorno natural y la cultura del lugar.

Guide ultime du routard pour un voyage en écosse

North Berwick, Escocia – _andrewalexander

Entonces, ¿qué puedes hacer para que tus viajes sean más sostenibles?

Antes de viajar, investiga e infórmate acerca de las costumbres del lugar y sus códigos de comportamiento adecuado, los animales protegidos que alguien puede intentar que pagues por ver o comer e incluso las crisis que puedan estar atravesando (como la del agua en muchas partes de África, con lo que hay que ser muy cuidadosos para no desperdiciar este preciado recurso especialmente en esa zona). ¡La información es poder!

Elige tu transporte de forma consciente

Puede que hayas oído hablar de algo llamado “huella de carbono” relacionado con los viajes en avión. Se trata de la cantidad de gases perjudiciales para el medio ambiente que se emiten como efecto directo o indirecto de lo que cada uno de nosotros hacemos, y resulta que viajar en avión es una de las acciones que más impacto tienen en este sentido, puesto que este medio de transporte es uno de los más contaminantes. Y ¿cómo se gestiona esto teniendo en cuenta que, como decíamos al principio, vivimos en un momento de la historia en el que desplazarse en avión es tan sencillo y económico que lo hacemos más a menudo que nunca? Soy consciente de que es muy difícil reducir la cantidad de aviones que tomamos, pero sí que podemos tomar aviones “mejor”. ¿Las claves?

  • Elegir la ruta más directa posible hasta nuestro destino, ya que los momentos más contaminantes de un viaje en avión son el despegue y el aterrizaje. Evitemos, pues, escalas innecesarias.
  • Llevar el equipaje más ligero posible (a mayor peso más contaminación).
  • Volar menos a menudo quedándonos durante más tiempo en destinos lejanos.
  • Movernos por el país o entre países vecinos por tierra y no con vuelos cortos.
  • Elegir volar con compañías aéreas que cuenten con programas para reducir su impacto medioambiental y que usen aeronaves más nuevas y eficientes.
  • Consulta esta página para calcular tu impacto en los viajes que vayas a realizar y elegir la opción de transporte más respetuosa con el medio ambiente.

Pero además del avión, las decisiones que tomamos respecto a los desplazamientos en nuestro destino también cuentan. Siempre que sea posible, explora tu destino a pie o en bicicleta, utiliza el transporte público o comparte coches a través de apps como Blablacar. Si resulta imprescindible usar un vehículo privado intenta alquilar un modelo híbrido o de consumo eficiente para contaminar lo menos posible.

Puente de San Francisco – @izzyworldwide_

A la hora de buscar alojamiento…

  • Prioriza los hostels gestionados por locales a las grandes cadenas. También puedes considerar el alojamiento con locales a través de plataformas como Couchsurfing.
  • Si puedes, evita alojarte en apartamentos y pisos turísticos. A menudo, la falta de regulación en este sector perjudica a las personas locales, que ven hinchados los precios de las viviendas de alquiler porque a los propietarios les sale más rentable alquilar el piso a turistas de paso en la ciudad. Esto está provocando problemas graves de acceso a la vivienda en muchas personas, y es un buen ejemplo de las consecuencias e impacto negativo de un turismo no sostenible.
  • Evita los hoteles del tipo “todo incluído” y las estancias en resorts regentados por grandes cadenas hoteleras.
  • Cuando elijas tu hostel, fíjate en sus políticas de respeto del medio ambiente (inodoros con poca carga, sistemas de iluminación inteligente, uso de energía solar o eólica, reciclaje y gestión de la basura, uso de químicos en la limpieza…) y también de la cultura y recursos locales (por ejemplo, puedes fijarte en si contratan a personas locales como empleadas o si la comida que sirven es de proximidad). Si crees que pueden mejorar en estos aspectos, puedes comentárselo como sugerencias en el feedback que les darás en el check-out.
  • Si el lugar y el clima lo permiten y disfrutas de la vida al aire libre, acampar puede ser una buena alternativa a un alojamiento convencional.

Hostels eco-friendly

Reservar tu estadía en hostels eco-friendly es una buena manera de ayudar a comercios locales y promover el turismo sostenible a la vez. Por ejemplo, en el Gilli Mno Eco Hostel en Indonesia hay duchas de bambú (las cuales, además, mitad agua fresca y mitad salada), inodoros con un proceso de elaboración de composte y bungalows de bambú. Cuando estes en nuestra web eligiendo tu hostel, fíjate en los que tienen políticas ecológicas o están construidos con materiales reciclados.

Backpacking Indonesia @josefiinebjork Gili Meno Eco Hostel

@josefiinebjork

Ahorra agua y energía, ¡también de viaje!

  • Si puedes evitarlo, no uses el servicio de lavandería de los hostels, ya que suelen lavar la ropa de cada huésped por separado, incluso tratándose de pocos artículos. ¡Un auténtico despilfarro de agua!
  • Si estás en una habitación privada en un hostel, cuelga tus toallas cuando termines de usarlas, es la señal que indica que no quieres que las cambien. Si en casa no cambias tus toallas a diario, ¿por qué hacerlo cuando estás de viaje?
  • Lleva contigo una botella libre de materiales BPA (más info en www.bpafree.es) y rellénala en lugar de comprar nuevas botellas de agua contínuamente. Eso sí, asegúrate de que el agua que tomas es potable y buena para beber.
  • Apaga las luces, televisor y otros aparatos eléctricos antes de salir de tu habitación de hotel.
  • Llévate los restos de jabones, pasta de dientes y otras amenities que queden a medias al marcharte. Si se quedan en el hotel es probable que acaben en la basura, en cambio tú puedes aprovecharlas en casa y reutilizar sus envases después.

Cuando elijas actividades turísticas…

  • No contrates ninguna actividad que prometa contacto directo con animales. Olvídate de montar/lavar elefantes, acariciar leones o hacerte fotos con monos que bailan o serpientes “domesticadas”. Participar en este tipo de prácticas es contribuir a una industria ilegal que captura y abusa de millones de animales cada año.
  • Si decides hacer actividades de snorkeling o algún tipo de submarinismo, asegúrate de contratar un touroperador que no utilice cebo para atraer animales marinos a la actividad. Además, utiliza un protector solar que no contenga productos químicos que dañen los arrecifes, y ni se te ocurra tocar, pisar o llevarte trozos de coral: podrías estropear su frágil ecosistema.
  • Cuando viajes ten muy en cuenta lo que estás comiendo y asegúrate de no consumir especies en peligro que suelen servirse como reclamo turístico. Olvida, por ejemplo, la carne de ballena. Si los turistas no la consumimos, cazar a estos animales en peligro de extinción tarde o temprano dejará de ser un negocio rentable.
  • Si te encuentras algún animal salvaje, no lo toques, molestes ni alimentes, ya que podrías hacerle enfermar o alterar su capacidad para sobrevivir por sí mismo.

📝 Si quieres realizar actividades con animales mientras viajas, aquí puedes leer cómo hacerlo de manera sostenible sin promover el abuso y la explotación.

Respeta la cultura local

  • Antes del viaje, investiga e infórmate sobre las costumbres locales para saber cómo hablar, vestir y comportarte de manera adecuada y respetuosa con la cultura del lugar. Tampoco está de más que aprendas frases cortas o palabras clave en el idioma local (tales como buenos días, gracias o por favor) como muestra de respeto y voluntad de integrarte.
  • Antes de fotografiar a alguien, pídele permiso. A parte de una cuestión de educación, también puedes ahorrarle un disgusto, ya que en algunas culturas hacer una foto es robar el alma de la persona retratada.
  • Come en establecimientos locales, que sirvan comida cultivada en el lugar, o visita los mercados, donde normalmente puedes comer o comprar tu propia comida para cocinarla después. No tengas miedo a salir de tu zona de confort probando alimentos y recetas típicos del lugar donde te encuentras. Las cadenas internacionales importan sus productos desde muy lejos, con su consiguiente huella de carbono, y además ¿qué sentido tiene comer lo misma hamburguesa que en casa si estás en un lugar diferente? ¡Aprovecha esta oportunidad única de descubrir nuevos sabores!
  • Compra a artesanos locales: no solo te asegurarás de que el dinero va directamente al artista y a su familia, sino que estarás ayudando a preservar su cultura. Además, suele ser un buen momento para conversar con personas del lugar y aprender cosas sobre su cultura. Por supuesto, cuando compres lleva tu propia bolsa de tela o guarda los artículos que adquieras en tu mochila. ¡Si hay algo lejos de ser sostenible son las bolsas de plástico!

Mercado local en Venecia – Annie Spratt en Unsplash

Cuidado con el greenwashing

Lo que se conoce como greenwashing o lavado verde es vender como sostenibles cosas que no lo son, por una cuestión de marketing. Como decíamos, la sostenibilidad está a la orden del día y las empresas saben que los usuarios estamos empezando a ser cada vez más exigentes y conscientes de la importancia de elegir compañías que aporten valor en este sentido, de manera que en algunos casos se engaña a los consumidores vendiendo como sostenibles prácticas que no lo son en absoluto.

¿Cómo podemos detectar este greenwashing?

No hay un truco universal para ello, pero la clave puede estar en que las empresas verdaderamente responsables suelen poner las necesidades de las personas locales y el medio ambiente por delante de la necesidad de “sentirse bien” de los viajeros, buscando siempre que su actividad tenga un impacto positivo en el lugar. Además, una empresa realmente sostenible estará orgullosa de hablar sobre sus prácticas y políticas de sostenibilidad, de manera que no dudarán en responder a tus preguntas sobre las mismas o las tendrán disponibles y a mano en su página web. La transparencia y el deseo de que sus buenas prácticas se contagien a más personas suelen ser un buen indicador de la honestidad de estas compañías.

Otros consejos útiles

  • Las rutas de senderismo están indicadas así por una razón: respétalas. De lo contrario podrías dañar flora delicada, como en el caso del musgo y los líquenes que recubren zonas de piedras volcánicas en Islandia. De resultar dañados, estos líquenes tardan muchos años en regenerarse.
  • Como dicen las abuelas, no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia. Aunque parezca mentira, hay gente que sigue dejando su basura tirada por allí donde pasa. Si tienes ese mal hábito, ¡cámbialo ya! Todo lo que ha venido contigo debe irse contigo: si has sido capaz de llevar bolsas o botellas llenas de comida o bebida, eres capaz de llevártelas vacías. Y ahora que ya no tiras nada fuera del contenedor adecuado, puedes ir un paso más allá: acostúmbrate a llevar encima una bolsa con la que ir recogiendo la basura que te encuentres en el camino y deséchala como es debido después. No solo aportarás tu grano de arena para su correcta eliminación, sino que darás ejemplo a todos los que se crucen en tu camino, y la idea es precisamente esa: extender y normalizar las buenas prácticas. Esto, por cierto, también puedes hacerlo en casa. ¡No hace falta esperar a estar de viaje!

Dustan Woodhouse en Unsplash

  • Por último, aprovecha las oportunidades de dar feedback o dejar comentarios de valoración en aquellos servicios, transportes o alojamientos que hayas utilizado para hacer sugerencias de mejora a nivel de sostenibilidad, siempre des del respeto y teniendo en cuenta las posibilidades y cultura de las personas a quienes les estamos pidiendo las mejoras. En general, la opinión de los turistas tiene cierto poder: aprovéchalo con sabiduría para ir cambiando pequeñas cosas. No pierdas tampoco la oportunidad de compartir estas ideas y los nuevos hábitos sostenibles que vayas adquiriendo con tu entorno más cercano y con las organizaciones o gobiernos de tu zona. ¡Este es un cambio colectivo que tenemos que impulsar entre todos!

Viajar de manera sostenible, lejos de lo que se suele creer, no tiene por qué ser más caro. Solo requiere prestar más atención y tomar decisiones conscientes, en lugar de quedarnos con la primera opción que se nos cruza en el camino. En general, se trata de utilizar el sentido común y cuestionar todo lo que tenemos asumido como normal a la hora de viajar. No hagas lo que no harías en tu casa, y recuerda que cada pequeño gesto cuenta. Está claro que no vamos a solucionar el problema del turismo de masas de la noche a la mañana, y que de hecho no existe una solución mágica para el mismo, pero podemos cambiar algunos de nuestros hábitos para caminar hacia un tipo de turismo más consciente y sostenible. La sensación habitual es que nuestras pequeñas acciones individuales no cambian nada, pero ¡nada más lejos de la realidad! Cada pequeño gesto es pieza fundamental de un gran cambio a nivel colectivo.

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📚Sobre la autora 📚

Mariona Sanz

Mariona Sanz (Barcelona,1989). Periodista y escritora mediterránea. Viajo lento y escribo sobre desarrollo personal, educación emocional y feminismo. Sobre mi mesa, ahora mismo, dos proyectos: el documental Voices of Skjálfandi y MarionaSanz.com. Instagram @sanzmerions

 

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Sobre el autor

Mariona Valencia

♊️☀️♓️🌙♏️⬆️ Some call me Mariona, others call me #HostelworldInsider because I'm a Social and Content Executive at Hostelworld. On my insta @marionavalencia I pretend I like to travel so that I don't lose my job.

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